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miércoles, 18 de enero de 2012
sábado, 14 de enero de 2012
jueves, 12 de enero de 2012
Noventa aniversario del Partido Comunista de España
Teatro Crítico, mesa redonda nº 27, del miércoles 28 de diciembre de 2011, con Pedro Insua, Javier Delgado Palomar y José Manuel Rodríguez Pardo, presentado por Sharon Calderón Gordo.
http://www.teatrocritico.es/tcm/tc327.htm
viernes, 6 de enero de 2012
LA INCOMPATIBILIDAD ENTRE
CIENCIA Y RELIGIÓN
Por: Julio Muñoz Rubio (LA JORNADA)
Uno de los conceptos morales que más auge ha tenido en los últimos lustros, principalmente alrededor de algunos movimientos sociales, como el feminista, indígena, ecologista o de diversidad sexual, es el de tolerancia. La tolerancia se ha explicado como la actitud de respeto a lo que es diferente, a lo que no es como uno, a lo que constituye al otro.
Sin meterme en las muchas deficiencias que el concepto tiene, es importante señalar que, como en muchos otros casos, el Estado y las esferas neoliberales del poder se lo han apropiado y transformado en algo que implica el deber de soportar cualquier expresión de autoritarismo. Esgrimiendo argumentos relativistas y posmodernos, ataca la disidencia pretendiendo que las diferencias entre personas o grupos son circunstanciales, no obedecen a criterios de verdad ni a principios éticos. En consecuencia, no habría ningún parámetro para juzgar como más verdadero o moralmente aceptable a ninguna proposición o punto de vista. Hay que ser tolerantes frente a todo.
Esto se expresa con claridad en ciertos planteamientos sobre las relaciones entre ciencia y religión que afirman que, siendo un derecho de las personas creer en lo que quieran, no existe una forma de conocer el mundo que sea superior a otra. O, como se plantea de manera más suavizada desde el agnosticismo: la ciencia y la religión son esferas separadas, y dado que la existencia de Dios no puede ser probada, éste no es un problema en el que la ciencia se deba meter. No es su esfera de acción. Cada quien puede desarrollar su manera de pensar independientemente. A partir de posiciones como ésta, se justificaría una posición de tolerancia entre religión y ciencia, incluso de complementariedad entre una y otra. La religión se ocupa de los aspectos espirituales del humano, la ciencia, de los materiales. Tanto unos como otros son imprescindibles para la vida humana.
Sin embargo, ambas posiciones evitan poner el dedo en la llaga. En primer lugar se parte de una confusión entre lo que es espiritual o místico y lo religioso. Todo lo religioso es místico, pero no todo lo místico tiene que adoptar la forma de una religión ni lo religioso tiene que expresarse como las religiones que ha habido o hay. En segundo lugar, evaden pronunciarse sobre los contenidos específicos de las creencias religiosas y sobre las instituciones y formas de ejercicio del poder provenientes de la religión.
Además, estos puntos de vista ignoran algo fundamental: que una de las características de la ciencia es que puede determinar verdades, que puede al menos señalar los probables caminos en dirección a la verdad, que puede corregir errores y mostrar falsedades. Así, la ciencia es capaz de abordar muchos de los fundamentos de las religiones o muchas de las creencias en que se basan y mostrar su falsedad. Se puede mostrar, con criterios y métodos científicos, que la Tierra no es plana, ni está sostenida sobre las espaldas de un par de elefantes parados sobre un par de tortugas nadando en un gran mar; se puede mostrar científicamente que las personas que mueren no resurgen, que el agua no se puede convertir en vino, que no hay nirvana, ni infierno, ni cielo. Para acabar pronto, se puede mostrar, racional y científicamente, la incoherencia e insostenibilidad de todos los argumentos esgrimidos a favor de la existencia de Dios, como lo demuestra el filósofo estadunidense John Allen Paulos (Elogio de la irreligión, Ed. Tusquets, 2009).
Desde hace unos cuatro siglos que la ciencia y la filosofía han venido dando salida satisfactoria a muchas de las dudas existenciales y problemas que fueron la fuente del surgimiento de las religiones, allá en la antigüedad, cuando el conocimiento racional del mundo era muy pobre aún. Copérnico, Kepler, Galileo, Darwin, Marx, Nietzche, Freud, Bertrand Russell, Oparin, Newton, etcétera, dieron explicaciones que echaron por tierra las creencias religiosas. Llegaron a conclusiones con un valor de verdad incomparablemente más alto que el de estas últimas. Produjeron una cantidad de conocimiento nuevo sobre el universo con el cual la religión no puede ni podrá rivalizar.
La ciencia y la razón no son ninguna panacea, el culto desmedido a éstas ha resultado nocivo para la civilización contemporánea, pero eso no puede soslayar los logros científicos. Uno de los más importantes es haber desmentido toda una mitología basada en mentiras que ha sido explotada por la religión. Esta última nunca ha mostrado la más mínima tolerancia hacia las expresiones distintas a ella. Siendo así y estando constituida en buena parte por mentiras, ¿por qué querer situarla en el mismo nivel que la ciencia?.
http://www.eldiariointernacional.com/spip.php?article3297
CIENCIA Y RELIGIÓN
Por: Julio Muñoz Rubio (LA JORNADA)
Uno de los conceptos morales que más auge ha tenido en los últimos lustros, principalmente alrededor de algunos movimientos sociales, como el feminista, indígena, ecologista o de diversidad sexual, es el de tolerancia. La tolerancia se ha explicado como la actitud de respeto a lo que es diferente, a lo que no es como uno, a lo que constituye al otro.
Sin meterme en las muchas deficiencias que el concepto tiene, es importante señalar que, como en muchos otros casos, el Estado y las esferas neoliberales del poder se lo han apropiado y transformado en algo que implica el deber de soportar cualquier expresión de autoritarismo. Esgrimiendo argumentos relativistas y posmodernos, ataca la disidencia pretendiendo que las diferencias entre personas o grupos son circunstanciales, no obedecen a criterios de verdad ni a principios éticos. En consecuencia, no habría ningún parámetro para juzgar como más verdadero o moralmente aceptable a ninguna proposición o punto de vista. Hay que ser tolerantes frente a todo.
Esto se expresa con claridad en ciertos planteamientos sobre las relaciones entre ciencia y religión que afirman que, siendo un derecho de las personas creer en lo que quieran, no existe una forma de conocer el mundo que sea superior a otra. O, como se plantea de manera más suavizada desde el agnosticismo: la ciencia y la religión son esferas separadas, y dado que la existencia de Dios no puede ser probada, éste no es un problema en el que la ciencia se deba meter. No es su esfera de acción. Cada quien puede desarrollar su manera de pensar independientemente. A partir de posiciones como ésta, se justificaría una posición de tolerancia entre religión y ciencia, incluso de complementariedad entre una y otra. La religión se ocupa de los aspectos espirituales del humano, la ciencia, de los materiales. Tanto unos como otros son imprescindibles para la vida humana.
Sin embargo, ambas posiciones evitan poner el dedo en la llaga. En primer lugar se parte de una confusión entre lo que es espiritual o místico y lo religioso. Todo lo religioso es místico, pero no todo lo místico tiene que adoptar la forma de una religión ni lo religioso tiene que expresarse como las religiones que ha habido o hay. En segundo lugar, evaden pronunciarse sobre los contenidos específicos de las creencias religiosas y sobre las instituciones y formas de ejercicio del poder provenientes de la religión.
Además, estos puntos de vista ignoran algo fundamental: que una de las características de la ciencia es que puede determinar verdades, que puede al menos señalar los probables caminos en dirección a la verdad, que puede corregir errores y mostrar falsedades. Así, la ciencia es capaz de abordar muchos de los fundamentos de las religiones o muchas de las creencias en que se basan y mostrar su falsedad. Se puede mostrar, con criterios y métodos científicos, que la Tierra no es plana, ni está sostenida sobre las espaldas de un par de elefantes parados sobre un par de tortugas nadando en un gran mar; se puede mostrar científicamente que las personas que mueren no resurgen, que el agua no se puede convertir en vino, que no hay nirvana, ni infierno, ni cielo. Para acabar pronto, se puede mostrar, racional y científicamente, la incoherencia e insostenibilidad de todos los argumentos esgrimidos a favor de la existencia de Dios, como lo demuestra el filósofo estadunidense John Allen Paulos (Elogio de la irreligión, Ed. Tusquets, 2009).
Desde hace unos cuatro siglos que la ciencia y la filosofía han venido dando salida satisfactoria a muchas de las dudas existenciales y problemas que fueron la fuente del surgimiento de las religiones, allá en la antigüedad, cuando el conocimiento racional del mundo era muy pobre aún. Copérnico, Kepler, Galileo, Darwin, Marx, Nietzche, Freud, Bertrand Russell, Oparin, Newton, etcétera, dieron explicaciones que echaron por tierra las creencias religiosas. Llegaron a conclusiones con un valor de verdad incomparablemente más alto que el de estas últimas. Produjeron una cantidad de conocimiento nuevo sobre el universo con el cual la religión no puede ni podrá rivalizar.
La ciencia y la razón no son ninguna panacea, el culto desmedido a éstas ha resultado nocivo para la civilización contemporánea, pero eso no puede soslayar los logros científicos. Uno de los más importantes es haber desmentido toda una mitología basada en mentiras que ha sido explotada por la religión. Esta última nunca ha mostrado la más mínima tolerancia hacia las expresiones distintas a ella. Siendo así y estando constituida en buena parte por mentiras, ¿por qué querer situarla en el mismo nivel que la ciencia?.
http://www.eldiariointernacional.com/spip.php?article3297
Análisis sobre estrategia militar de EE.UU. respecto a AL
LOS ESTADOS LATINOAMERICAMOS ¿ SON LIBRES DEL
IMPERIO YANQUI ? Sólo los estados dependientes permiten
el establecimiento de bases militares imperialistas en sus territorios.
miércoles, 4 de enero de 2012
El infanticidio, práctica común
en el Imperio Romano
Por Thomas Castroviejo
En tiempos del Imperio Romano, en el que había cierta promiscuidad y permisividad sexual entre las diferentes capas de la sociedad, uno de los métodos anticonceptivos utilizados era la introducción en la vagina de un puñado de hierbas, creyendo que esto era un modo efectivo de controlar la natalidad.
Pero nada más lejos de la realidad. Estos experimentos caseros provocaban frecuentemente enfermedades e infecciones difíciles de curar y no prevenían embarazo alguno.
Por este motivo, durante el apogeo de bacanales y orgias romanas, se practicó como algo común: el infanticidio.
Numerosas son las fosas que se han encontrado en antiguas ruinas que se utilizaban como lugar masivo donde depositar los cuerpos de los bebés recién nacidos que no eran deseados.
La falta de un método anticonceptivo efectivo obligaba a tomar drásticas medidas para controlar la natalidad entre las romanas.
Uno de los grupos más proclive a realizarlo era el de las prostitutas, un colectivo totalmente legalizado en aquella época y cuyas trabajadoras estaban catalogadas en diferentes clases y rangos, teniendo incluso que pagar impuestos. Hecho que las obligaba a no poder quedar embarazadas y tener que dejar de trabajar.
Aquellas que finalmente quedaban preñadas, y no encontraban forma de interrumpir el embarazo, optaban por matar al recién nacido con tal de no tener una nueva carga para mantener y cuidar. Debemos tener en cuenta que, aunque ya se practicaba por aquel entonces algunos abortos, estos causaban la muerte a las mujeres que se sometían a dicha interrupción, por otra parte perseguida por la justicia, por lo que choca ver la permisividad existente con la muerte de neonatos y el endurecimiento de penas por abortar.
El infanticidio no solo se realizaba en las demarcaciones del Imperio Romano cercanas a la capital, sino que se han encontrado bastantes evidencias de ello en colonias situadas a lo largo de su extensa red de tierras conquistadas. En Ashkelon (Israel), que formó parte del imperio, se encontraron los restos de 100 recién nacidos que no fueron enterrados, sino que fueron lanzados a una alcantarilla que se encontraba debajo de un burdel. Según los investigadores, estos bebés murieron tras ser asfixiados.
Otros lugares como Khok Phanom Di (Thailandia) o Lepinski Vir y Vlasac (Serbia), con hallazgos de similares características, hacen confirmar las hipótesis de la matanza intencionada de bebés.
Recientemente se publicó un estudio arqueológico que se realizó en la villa romana de Hambleden (Reino Unido) y en el que los investigadores Simon Mays y Jill Eyers han puesto al descubierto los resultados del hallazgo de 97 cadáveres pertenecientes a recién nacidos que habían sido encontrados en una excavación realizada en 1921.
Fuentes de consulta: discovery / livescience
http://pe.noticias.yahoo.com/blogs/blog-de-noticias/el-infanticidio--práctica-común-en-el-imperio-romano.html
en el Imperio Romano
Por Thomas Castroviejo
En tiempos del Imperio Romano, en el que había cierta promiscuidad y permisividad sexual entre las diferentes capas de la sociedad, uno de los métodos anticonceptivos utilizados era la introducción en la vagina de un puñado de hierbas, creyendo que esto era un modo efectivo de controlar la natalidad.
Pero nada más lejos de la realidad. Estos experimentos caseros provocaban frecuentemente enfermedades e infecciones difíciles de curar y no prevenían embarazo alguno.
Por este motivo, durante el apogeo de bacanales y orgias romanas, se practicó como algo común: el infanticidio.
Numerosas son las fosas que se han encontrado en antiguas ruinas que se utilizaban como lugar masivo donde depositar los cuerpos de los bebés recién nacidos que no eran deseados.
La falta de un método anticonceptivo efectivo obligaba a tomar drásticas medidas para controlar la natalidad entre las romanas.
Uno de los grupos más proclive a realizarlo era el de las prostitutas, un colectivo totalmente legalizado en aquella época y cuyas trabajadoras estaban catalogadas en diferentes clases y rangos, teniendo incluso que pagar impuestos. Hecho que las obligaba a no poder quedar embarazadas y tener que dejar de trabajar.
Aquellas que finalmente quedaban preñadas, y no encontraban forma de interrumpir el embarazo, optaban por matar al recién nacido con tal de no tener una nueva carga para mantener y cuidar. Debemos tener en cuenta que, aunque ya se practicaba por aquel entonces algunos abortos, estos causaban la muerte a las mujeres que se sometían a dicha interrupción, por otra parte perseguida por la justicia, por lo que choca ver la permisividad existente con la muerte de neonatos y el endurecimiento de penas por abortar.
El infanticidio no solo se realizaba en las demarcaciones del Imperio Romano cercanas a la capital, sino que se han encontrado bastantes evidencias de ello en colonias situadas a lo largo de su extensa red de tierras conquistadas. En Ashkelon (Israel), que formó parte del imperio, se encontraron los restos de 100 recién nacidos que no fueron enterrados, sino que fueron lanzados a una alcantarilla que se encontraba debajo de un burdel. Según los investigadores, estos bebés murieron tras ser asfixiados.
Otros lugares como Khok Phanom Di (Thailandia) o Lepinski Vir y Vlasac (Serbia), con hallazgos de similares características, hacen confirmar las hipótesis de la matanza intencionada de bebés.
Recientemente se publicó un estudio arqueológico que se realizó en la villa romana de Hambleden (Reino Unido) y en el que los investigadores Simon Mays y Jill Eyers han puesto al descubierto los resultados del hallazgo de 97 cadáveres pertenecientes a recién nacidos que habían sido encontrados en una excavación realizada en 1921.
Fuentes de consulta: discovery / livescience
http://pe.noticias.yahoo.com/blogs/blog-de-noticias/el-infanticidio--práctica-común-en-el-imperio-romano.html
Las clases opresoras se han preocupado, en todos los tiempos, por el control de la natalidad en las clases oprimidas, con diversos argumentos "humanitarios". En verdad lo que les preocupa es que sus privilegios de clase no se pongan en peligro por el aumento de la población que sobre pase el control que ellos imponen al pueblo.
martes, 3 de enero de 2012
"El Paititi: Del descubrimiento al saqueo" por el Padre Polentini
PAITITI, LA CIUDAD PERDIDA DE LOS INCAS...
jueves, 22 de diciembre de 2011
LA FUNCION DE LA PALABRA 02 MAD 211211
HOY EN DÍA TAMBIÉN SE HACEN SACRIFICIOS HUMANOS. LAS EMPRESAS TRANSNACIONALES Y SU ESTADO IMPERIALISTA LO HACEN...
Herbert Mujica Rojas
Indulto humanitario ilícito por cáncer no terminal ni terminal
por Guillermo Olivera Díaz; godgod_1@hotmail.com
http://www.voltairenet.org/Indulto-humanitario-ilicito-por?var_mode=calcul
Indulto humanitario ilícito por cáncer no terminal ni terminal [Red Voltaire]
http://www.voltairenet.org/Indulto-human...
Alberto Kenya está en DIROES como en su casa o quizá mejor, ya que el Estado peruano asume el tratamiento médico altamente especializado, con médico y enfermera propios, con selectos alimentos de dietista y con frecuentes paseos a neoplásicas en múltiple transporte custodiado que pagamos todos los contribuyentes. ¡Hasta goza de suculentas parrilladas rodeado de congresistas, pero sin la enfermera!
Indulto humanitario ilícito por cáncer no terminal ni terminal
por Guillermo Olivera Díaz; godgod_1@hotmail.com
http://www.voltairenet.org/Indulto-humanitario-ilicito-por?var_mode=calcul
Indulto humanitario ilícito por cáncer no terminal ni terminal [Red Voltaire]
http://www.voltairenet.org/Indulto-human...
Alberto Kenya está en DIROES como en su casa o quizá mejor, ya que el Estado peruano asume el tratamiento médico altamente especializado, con médico y enfermera propios, con selectos alimentos de dietista y con frecuentes paseos a neoplásicas en múltiple transporte custodiado que pagamos todos los contribuyentes. ¡Hasta goza de suculentas parrilladas rodeado de congresistas, pero sin la enfermera!
domingo, 18 de diciembre de 2011
NAVIDAD UNA FIESTA QUE NO ES NUESTRA
UNA INTERESANTE MEDITACIÓN ACERCA DE LA NAVIDAD
Blog: MEMORIAS DE ORFEO
Entrada: CONTRA LA NAVIDAD
Enlace: http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/12/contra-la-navidad.html
Asistido por Blogger
http://www.blogger.com/
CONTRA LA NAVIDAD
“Los padres no existen, todo es un montaje de Santa Claus” (Yo)
“Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año.” (Charles Dickens, Cuento de Navidad)
Entiendo que el título de este artículo es suficientemente provocador, y por otra parte tampoco es que constituya precisamente noticia. El Capitalismo de Libre Mercado instrumenta todo lo que existe para vender, y eso no es ni bueno ni malo, simplemente establece una escala de valores propia, que patentiza lo que es importante y lo que no, y como lo que realmente importa es la ganancia, pues de eso se trata la Navidad. Quien crea otra cosa, discúlpenme, o posee una fe tal vez excesivamente robusta en la bondad humana, o una impresionante bandada de pajaritos en la cabeza. Hacer alharaca por estar contra el “materialismo capitalista que trastoca la idea de la Navidad”, o a favor de una especie de “escala de valores espirituales que debería presidir las fiestas navideñas” me parece francamente ingenuo o hipócrita. Es como oponerse a la salida del Sol por el horizonte, o estar a favor del solsticio de verano. Y dado que estamos en esas épocas, me parece pertinente disparar algunas reflexiones desmigajadas sobre el tema.
Si le hablamos de la Navidad como expresión de “materialismo capitalista” a los que no tienen chamba o plata, veremos cuán dependientes son los “valores espirituales” del simple hecho de no tener chamba y plata, peor aún si se carece de ambos. En la realidad real, quizá no haya peor sensación navideña que la de sentir la expectativa de recibir regalos de los hijos propios, y no tener con qué. Hay muchas variantes de este hecho, porque de repente puedes tener hasta chamba, pero también deudas, y tu grati – si la tienes – se destina a ponerte al día con tus cuentas. Quien mejor celebra las Navidades es el Sistema Financiero, que nos tiene a todos agarrados de salva sea la parte. Así el corazón se nos endurece y el alma se nos marchita un poco más cada año, hasta que la inocencia original propia de la Navidad desaparece por completo, decapitada por la realidad. Cuando reflexiono en ello siempre recuerdo lo que me decía un profesor de marxismo: No sólo de pan vive el hombre, pero sin pan el hombre no puede vivir. Los críticos de la Navidad que se publicitan en medios de comunicación por lo general lo hacen en nombre de una moralina aburguesada, que invoca principios con demasiada facilidad, y con la misma se olvidan fácil de las personas de verdad. Por otra parte, se burla uno de la gente si se desprecian sus pequeñas alegrías, y esa burla es sangrienta cuando destruye las ilusiones de los niños. Así que ni condeno la Navidad ni la aplaudo, sino que trato de ver qué hay realmente en ella, no en su “mismidad” (término que me hace sonreír un tanto, y demasiado debatible), sino en lo que realmente vivimos en ella.
Navidad: La fiesta del estrés
Charles Chaplin, el genial comediante británico, odiaba la Navidad, según testimonio de su hija Geraldine. O tal vez no era que la odiara, pues que sepamos jamás levanto una palabra contra ella. Simplemente no le veía el punto a celebrarla, si no era por los niños. No la sentía su fiesta, y la veía tal como lo que realmente era, y es. Chaplin había surgido del fondo de la más podrida miseria londinense, y con seguridad de niño, en esos espantosos días navideños, recorría sin zapatos las calles y miraba las relucientes vidrieras repletas de juguetes y alimentos y golosinas que no eran para él. Y así conservó toda su vida esa general antipatía contra la Navidad, que marcaba con tanta efectividad las distancias sociales en las que había nacido. Eso nos explica en parte sus grandes preocupaciones sociales, a la vez que su desaforada capacidad de trabajo, una especie de juramentación personal de jamás volver a ser pobre. Y esto es tal vez lo más horroroso de la fiesta navideña, la institucionalización de la hipocresía social, a la que queramos o no quedamos expuestos en los días navideños. En el fondo, la mayoría de nosotros sabemos en nuestro interior que esta Fiesta no es nuestra, no nos pertenece, y lo único que nos crea son dolores de cabeza, estrés, empujones y la posibilidad de ser robados. Porque la Navidad también es época de ladrones y rateros.
El Cuento de la Navidad
Quizá la expresión literaria más impresionante de estas épocas del año sea el Cuento de Navidad de Charles Dickens, en su versión original, claro. Recordemos que, como a todo lo navideño, al Cuento de Navidad se le ha domesticado en sus mil y una versiones en cine y televisión, porque a fin de cuentas se trata de que haya audiencia televisiva o asistencia a los cines para que las ruedas de la economía sigan girando. Y eso, en sí mismo, no tiene nada de negativo, pues la gente debe trabajar para vivir. Pero Dickens era uno de esos moralistas de a verdad, que presentaba las inconsecuencias y falsedades del discurso navideño con suprema ironía social y con profunda fe en la realidad individual del hombre. Para él la Navidad no era solamente una Fiesta, era una oportunidad. Su Fantasma de las Navidades Presentes – el centro mismo de su Cuento – no es un edulcorado producto comercial, es un robusto personaje adornado de hojas de acebo, alegre y muy realista, metido en la fiesta hasta el tuétano, pero a la vez lúcidamente portador de terribles nuevas, expresadas en esos dos seres abyectos - la Ignorancia y la Necesidad - que cobija bajo su manto y que, en la escena más dramática de toda la obra, muestra al avaro Scrooge, restregándoselos en la cara y haciéndole saber que los grandes males de la miseria humana no se detienen porque haya Navidad, que la gente se sigue muriendo de hambre y de frío, y que el dolor sigue siendo la marca de la condición humana. El Fantasma, por otra parte, no es un amargado, pues después de todo la vida sigue, y sin olvidarnos de nada de lo negativo, nos podemos, como decía San Agustín, humanamente permitir hacer el loco una vez al año.
El mito de Santa Claus / Papá Noel
Las ruedas de la economía no funcionan bien aceitadas cuando la gente es consciente de lo que pasa, porque a fin de cuentas se trata de consumir y gastar, y los marketeros saben hace mucho que hacerlo inconscientemente redunda en más gasto. Surgen entonces los diversos recursos que el marketing ha ideado desde hace más de un siglo, y el más interesante para mí es el famosísimo Santa Claus, que por estas tierras llamamos afrancesadamente Papá Noel. Santa Claus pertenece a la Tradición Nórdica europea, aunque su base histórica – siempre hay quien la recuerda – es un Obispo del Asia Menor, hombre en apariencia de enorme caridad. El cómo un Obispo generoso se convierte en un personaje de fábula que vive en el polo Norte y recibe cartas con solicitudes de regalos es tal vez uno de los grandes ejemplos de cómo se forman los mitos a lo largo de la historia. Vale la pena examinarlo tal como realmente es: Santa Claus es realmente un premiador y castigador, no fue ideado como un tipo buena gente, y en algo se parece a ese Fantasma de las Navidades Presentes, que es posible incluso inspirara su creación a algún olvidado genio del marketing. El mito muestra que Santa Claus es una figura masculina dadora de obsequios a los niños que se han portado bien, se le nota claramente la imagen paterna introyectada y reforzada por su barba blanca, pues es un superpapá social. Y aunque es muy viejo, es también muy vigoroso, pues nadie puede recorrerse todo el mundo en una noche sin por lo menos tener fortaleza física. Es, además, CEO – Presidente del Directorio - de su propia corporación, con empleados, fábricas, líneas de producción y redes de distribución y ventas. Su contracción al trabajo la mayor parte del año justifica su situación de padre ausente, pues es un gran proveedor. De hecho es todo un Señor Capitalista, pero con principios morales pues. No creamos por ello que regala porque sí, el obsequio navideño está condicionado a tu conducta, es un toma y daca: Tú te portas bien, él te regala lo que le pides en tu carta. Cuando pones tus medias o calcetines en la chimenea lo haces con la esperanza de que en la Nochebuena Santa Claus te las llene de los obsequios que le has pedido. El mito original – convenientemente olvidado – dice que si te has portado mal, lo que encontrarás en tus medias será carbón. Y que me aspen, pero para mí está clarísimo que si tus padres son pobres lo que encontrarás será carbón, y eso quiere decir nada más y nada menos que solamente hay una falta imperdonable:La de no tener plata. He ahí para mí el verdadero mensaje navideño de Santa Claus: No hay más falta social que la de ser pobre. Te tocará el carbón.
Y he ahí porque no me gusta ni jamás me gustará Santa Claus ni todo lo que representa. Si creemos que la Navidad es una Fiesta del Amor, Santa Claus debería ser erradicado como representante de un deber-ser que de humano mucho no tiene. Prefiero cualquier otra contrafigura. La Tradición española, de la que fuimos herederos hasta que entró Estados Unidos con todo, nos presentaba a los Reyes Magos como los dadores de regalos, separando los regalos de la Navidad, y ello, tal vez, resultaba mejor. Pero lo cierto es que los Reyes Magos ya fueron.
La gran mentira
La Navidad, Papá Noel / Santa Claus, los Reyes Magos y todo eso. Tratemos de ver el asunto desde la perspectiva de un niño. Los niños, aún los hijos de padres que les pueden proporcionar una Navidad como debería vivir cualquier niño, pasan por un proceso que podríamos llamar de “desencantamiento”. Cuando eres niño y tienes presente toda tu inocencia - en el sentido verdadero de inocencia, es decir de ausencia total de malicia - puedes creerte que la Navidad es hermosa y disfrutar de los colores, la música y la alegría, porque eres inconsciente de que la vida puede ser hermosa y a la vez una carga atrozmente pesada. El Fantasma de las Navidades Presentes no ha llegado aún para recordarnos qué es verdaderamente la Navidad, si es que algo es aparte de ventas. El tema está en que empiezas a dejar de creértela cuando te enteras que Papá Noel / Santa Claus no existe. Y cuando ves que son tus padres los que te hacen los regalos, se produce una inversión de la visión que se tiene sobre la sociedad, de lo que “debería ser” idealmente, a lo que realmente “es”. Yo estoy casi seguro que el 90 % de los padres no tiene la más mínima idea de en qué momento sus hijos se enteraron que Papá Noel / Santa Claus no existe, y continúan dándole a la gran mentira como si nada hubiera pasado. De los niños, para bien y para mal, nada me sorprende, pero que los adultos continúen en estado de catatonia emocional navideña me implica que emocionalmente no crecemos y seguimos creyendo en pajaritos de colores. Es como si nos instaláramos emocionalmente en medio de la creencia / no creencia, como si en el fondo de nuestra alma siguiéramos creyendo que Santa Claus / Papá Noel existe, que nos hará justicia algún día y que Alguien se hará cargo de todo. No puedo culpar a nadie de tener creencias religiosas, la religión responde a una profunda necesidad humana, pero no puedo menos que recordar lo que decía Jesús – sí, ése, del que se supone celebramos su Nacimiento – que no se puede adorar a Dios y a Mammón – la plata, para los que no sepan. Un tercio excluido ético sobre el que vale la pena reflexionar en estas fechas.
La Navidad: Una oportunidad
Una visión desencantada de la Navidad, desprovista de ilusiones y pajaritos de colores es un producto no muy diferente del producido por cualquier otro desencantamiento, marca de esta época. Como adultos bien podemos asumirla de diferentes maneras, lo que es un producto aceptable de la postmodernidad. La Navidad puede ser asumida, como Charles Dickens vio con tanta claridad, como una oportunidad para cada persona. Tal vez no podamos poner las cosas en su sitio, pero siempre podemos intentarlo. Simpatizo con el hecho que se diga que no hay Navidad sin Jesús, lo prefiero con mucho a Papá Noel / Santa Claus, es mejor gente y después de todo es su Santo /Cumpleaños. Si ya eres agnóstico o incluso ateo, siempre puedes disfrutar el día. Si estás preso del estrés y de la angustia navideñas, siempre puedes librarte algo de ellas y pasarlo como mejor puedas, así no tengas plata.
Colofón
En el transcurso de mi vida he tenido que trabajar Nochebuena y Navidad muchas veces, y por ello me siento solidario de aquellos que tienen que hacerlo, en especial cuando están concentrados en el servicio a otras personas. Creo que la Navidad consiste básicamente en la Solidaridad, en el tratar de no ser felices nosotros solos. En ese sentido la canción de Navidad que más me gusta es la de Perales: “Navidad, Navidad / en la nieve y la arena. / Navidad, Navidad / en la tierra y el mar.”, que me hace pensar en los marineros, los policías en servicio, los bomberos, los médicos y enfermeras, los telefonistas, vendedores, personal de aeropuertos, restaurantes y hoteles, todos los que con su trabajo constituyen parte esencial de una vida civilizada, y cuya labor muestra en tiempo real la solidaridad entre los seres humanos. Y es así como dejo mi saludo navideño a todos mis lectores, en especial a los que tienen que trabajar esos días, deseándoles que puedan construir una Navidad que sea algo mejor que lo que existe, en la que podamos construir un significado que valga la pena. Y punto.
Publicado por Javier Bellina en 12/16/2011 01:05:00 PM
Blog: MEMORIAS DE ORFEO
Entrada: CONTRA LA NAVIDAD
Enlace: http://memoriasdeorfeo.blogspot.com/2011/12/contra-la-navidad.html
Asistido por Blogger
http://www.blogger.com/
CONTRA LA NAVIDAD
“Los padres no existen, todo es un montaje de Santa Claus” (Yo)
“Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año.” (Charles Dickens, Cuento de Navidad)
Entiendo que el título de este artículo es suficientemente provocador, y por otra parte tampoco es que constituya precisamente noticia. El Capitalismo de Libre Mercado instrumenta todo lo que existe para vender, y eso no es ni bueno ni malo, simplemente establece una escala de valores propia, que patentiza lo que es importante y lo que no, y como lo que realmente importa es la ganancia, pues de eso se trata la Navidad. Quien crea otra cosa, discúlpenme, o posee una fe tal vez excesivamente robusta en la bondad humana, o una impresionante bandada de pajaritos en la cabeza. Hacer alharaca por estar contra el “materialismo capitalista que trastoca la idea de la Navidad”, o a favor de una especie de “escala de valores espirituales que debería presidir las fiestas navideñas” me parece francamente ingenuo o hipócrita. Es como oponerse a la salida del Sol por el horizonte, o estar a favor del solsticio de verano. Y dado que estamos en esas épocas, me parece pertinente disparar algunas reflexiones desmigajadas sobre el tema.
Si le hablamos de la Navidad como expresión de “materialismo capitalista” a los que no tienen chamba o plata, veremos cuán dependientes son los “valores espirituales” del simple hecho de no tener chamba y plata, peor aún si se carece de ambos. En la realidad real, quizá no haya peor sensación navideña que la de sentir la expectativa de recibir regalos de los hijos propios, y no tener con qué. Hay muchas variantes de este hecho, porque de repente puedes tener hasta chamba, pero también deudas, y tu grati – si la tienes – se destina a ponerte al día con tus cuentas. Quien mejor celebra las Navidades es el Sistema Financiero, que nos tiene a todos agarrados de salva sea la parte. Así el corazón se nos endurece y el alma se nos marchita un poco más cada año, hasta que la inocencia original propia de la Navidad desaparece por completo, decapitada por la realidad. Cuando reflexiono en ello siempre recuerdo lo que me decía un profesor de marxismo: No sólo de pan vive el hombre, pero sin pan el hombre no puede vivir. Los críticos de la Navidad que se publicitan en medios de comunicación por lo general lo hacen en nombre de una moralina aburguesada, que invoca principios con demasiada facilidad, y con la misma se olvidan fácil de las personas de verdad. Por otra parte, se burla uno de la gente si se desprecian sus pequeñas alegrías, y esa burla es sangrienta cuando destruye las ilusiones de los niños. Así que ni condeno la Navidad ni la aplaudo, sino que trato de ver qué hay realmente en ella, no en su “mismidad” (término que me hace sonreír un tanto, y demasiado debatible), sino en lo que realmente vivimos en ella.
Navidad: La fiesta del estrés
Charles Chaplin, el genial comediante británico, odiaba la Navidad, según testimonio de su hija Geraldine. O tal vez no era que la odiara, pues que sepamos jamás levanto una palabra contra ella. Simplemente no le veía el punto a celebrarla, si no era por los niños. No la sentía su fiesta, y la veía tal como lo que realmente era, y es. Chaplin había surgido del fondo de la más podrida miseria londinense, y con seguridad de niño, en esos espantosos días navideños, recorría sin zapatos las calles y miraba las relucientes vidrieras repletas de juguetes y alimentos y golosinas que no eran para él. Y así conservó toda su vida esa general antipatía contra la Navidad, que marcaba con tanta efectividad las distancias sociales en las que había nacido. Eso nos explica en parte sus grandes preocupaciones sociales, a la vez que su desaforada capacidad de trabajo, una especie de juramentación personal de jamás volver a ser pobre. Y esto es tal vez lo más horroroso de la fiesta navideña, la institucionalización de la hipocresía social, a la que queramos o no quedamos expuestos en los días navideños. En el fondo, la mayoría de nosotros sabemos en nuestro interior que esta Fiesta no es nuestra, no nos pertenece, y lo único que nos crea son dolores de cabeza, estrés, empujones y la posibilidad de ser robados. Porque la Navidad también es época de ladrones y rateros.
El Cuento de la Navidad
Quizá la expresión literaria más impresionante de estas épocas del año sea el Cuento de Navidad de Charles Dickens, en su versión original, claro. Recordemos que, como a todo lo navideño, al Cuento de Navidad se le ha domesticado en sus mil y una versiones en cine y televisión, porque a fin de cuentas se trata de que haya audiencia televisiva o asistencia a los cines para que las ruedas de la economía sigan girando. Y eso, en sí mismo, no tiene nada de negativo, pues la gente debe trabajar para vivir. Pero Dickens era uno de esos moralistas de a verdad, que presentaba las inconsecuencias y falsedades del discurso navideño con suprema ironía social y con profunda fe en la realidad individual del hombre. Para él la Navidad no era solamente una Fiesta, era una oportunidad. Su Fantasma de las Navidades Presentes – el centro mismo de su Cuento – no es un edulcorado producto comercial, es un robusto personaje adornado de hojas de acebo, alegre y muy realista, metido en la fiesta hasta el tuétano, pero a la vez lúcidamente portador de terribles nuevas, expresadas en esos dos seres abyectos - la Ignorancia y la Necesidad - que cobija bajo su manto y que, en la escena más dramática de toda la obra, muestra al avaro Scrooge, restregándoselos en la cara y haciéndole saber que los grandes males de la miseria humana no se detienen porque haya Navidad, que la gente se sigue muriendo de hambre y de frío, y que el dolor sigue siendo la marca de la condición humana. El Fantasma, por otra parte, no es un amargado, pues después de todo la vida sigue, y sin olvidarnos de nada de lo negativo, nos podemos, como decía San Agustín, humanamente permitir hacer el loco una vez al año.
El mito de Santa Claus / Papá Noel
Las ruedas de la economía no funcionan bien aceitadas cuando la gente es consciente de lo que pasa, porque a fin de cuentas se trata de consumir y gastar, y los marketeros saben hace mucho que hacerlo inconscientemente redunda en más gasto. Surgen entonces los diversos recursos que el marketing ha ideado desde hace más de un siglo, y el más interesante para mí es el famosísimo Santa Claus, que por estas tierras llamamos afrancesadamente Papá Noel. Santa Claus pertenece a la Tradición Nórdica europea, aunque su base histórica – siempre hay quien la recuerda – es un Obispo del Asia Menor, hombre en apariencia de enorme caridad. El cómo un Obispo generoso se convierte en un personaje de fábula que vive en el polo Norte y recibe cartas con solicitudes de regalos es tal vez uno de los grandes ejemplos de cómo se forman los mitos a lo largo de la historia. Vale la pena examinarlo tal como realmente es: Santa Claus es realmente un premiador y castigador, no fue ideado como un tipo buena gente, y en algo se parece a ese Fantasma de las Navidades Presentes, que es posible incluso inspirara su creación a algún olvidado genio del marketing. El mito muestra que Santa Claus es una figura masculina dadora de obsequios a los niños que se han portado bien, se le nota claramente la imagen paterna introyectada y reforzada por su barba blanca, pues es un superpapá social. Y aunque es muy viejo, es también muy vigoroso, pues nadie puede recorrerse todo el mundo en una noche sin por lo menos tener fortaleza física. Es, además, CEO – Presidente del Directorio - de su propia corporación, con empleados, fábricas, líneas de producción y redes de distribución y ventas. Su contracción al trabajo la mayor parte del año justifica su situación de padre ausente, pues es un gran proveedor. De hecho es todo un Señor Capitalista, pero con principios morales pues. No creamos por ello que regala porque sí, el obsequio navideño está condicionado a tu conducta, es un toma y daca: Tú te portas bien, él te regala lo que le pides en tu carta. Cuando pones tus medias o calcetines en la chimenea lo haces con la esperanza de que en la Nochebuena Santa Claus te las llene de los obsequios que le has pedido. El mito original – convenientemente olvidado – dice que si te has portado mal, lo que encontrarás en tus medias será carbón. Y que me aspen, pero para mí está clarísimo que si tus padres son pobres lo que encontrarás será carbón, y eso quiere decir nada más y nada menos que solamente hay una falta imperdonable:La de no tener plata. He ahí para mí el verdadero mensaje navideño de Santa Claus: No hay más falta social que la de ser pobre. Te tocará el carbón.
Y he ahí porque no me gusta ni jamás me gustará Santa Claus ni todo lo que representa. Si creemos que la Navidad es una Fiesta del Amor, Santa Claus debería ser erradicado como representante de un deber-ser que de humano mucho no tiene. Prefiero cualquier otra contrafigura. La Tradición española, de la que fuimos herederos hasta que entró Estados Unidos con todo, nos presentaba a los Reyes Magos como los dadores de regalos, separando los regalos de la Navidad, y ello, tal vez, resultaba mejor. Pero lo cierto es que los Reyes Magos ya fueron.
La gran mentira
La Navidad, Papá Noel / Santa Claus, los Reyes Magos y todo eso. Tratemos de ver el asunto desde la perspectiva de un niño. Los niños, aún los hijos de padres que les pueden proporcionar una Navidad como debería vivir cualquier niño, pasan por un proceso que podríamos llamar de “desencantamiento”. Cuando eres niño y tienes presente toda tu inocencia - en el sentido verdadero de inocencia, es decir de ausencia total de malicia - puedes creerte que la Navidad es hermosa y disfrutar de los colores, la música y la alegría, porque eres inconsciente de que la vida puede ser hermosa y a la vez una carga atrozmente pesada. El Fantasma de las Navidades Presentes no ha llegado aún para recordarnos qué es verdaderamente la Navidad, si es que algo es aparte de ventas. El tema está en que empiezas a dejar de creértela cuando te enteras que Papá Noel / Santa Claus no existe. Y cuando ves que son tus padres los que te hacen los regalos, se produce una inversión de la visión que se tiene sobre la sociedad, de lo que “debería ser” idealmente, a lo que realmente “es”. Yo estoy casi seguro que el 90 % de los padres no tiene la más mínima idea de en qué momento sus hijos se enteraron que Papá Noel / Santa Claus no existe, y continúan dándole a la gran mentira como si nada hubiera pasado. De los niños, para bien y para mal, nada me sorprende, pero que los adultos continúen en estado de catatonia emocional navideña me implica que emocionalmente no crecemos y seguimos creyendo en pajaritos de colores. Es como si nos instaláramos emocionalmente en medio de la creencia / no creencia, como si en el fondo de nuestra alma siguiéramos creyendo que Santa Claus / Papá Noel existe, que nos hará justicia algún día y que Alguien se hará cargo de todo. No puedo culpar a nadie de tener creencias religiosas, la religión responde a una profunda necesidad humana, pero no puedo menos que recordar lo que decía Jesús – sí, ése, del que se supone celebramos su Nacimiento – que no se puede adorar a Dios y a Mammón – la plata, para los que no sepan. Un tercio excluido ético sobre el que vale la pena reflexionar en estas fechas.
La Navidad: Una oportunidad
Una visión desencantada de la Navidad, desprovista de ilusiones y pajaritos de colores es un producto no muy diferente del producido por cualquier otro desencantamiento, marca de esta época. Como adultos bien podemos asumirla de diferentes maneras, lo que es un producto aceptable de la postmodernidad. La Navidad puede ser asumida, como Charles Dickens vio con tanta claridad, como una oportunidad para cada persona. Tal vez no podamos poner las cosas en su sitio, pero siempre podemos intentarlo. Simpatizo con el hecho que se diga que no hay Navidad sin Jesús, lo prefiero con mucho a Papá Noel / Santa Claus, es mejor gente y después de todo es su Santo /Cumpleaños. Si ya eres agnóstico o incluso ateo, siempre puedes disfrutar el día. Si estás preso del estrés y de la angustia navideñas, siempre puedes librarte algo de ellas y pasarlo como mejor puedas, así no tengas plata.
Colofón
En el transcurso de mi vida he tenido que trabajar Nochebuena y Navidad muchas veces, y por ello me siento solidario de aquellos que tienen que hacerlo, en especial cuando están concentrados en el servicio a otras personas. Creo que la Navidad consiste básicamente en la Solidaridad, en el tratar de no ser felices nosotros solos. En ese sentido la canción de Navidad que más me gusta es la de Perales: “Navidad, Navidad / en la nieve y la arena. / Navidad, Navidad / en la tierra y el mar.”, que me hace pensar en los marineros, los policías en servicio, los bomberos, los médicos y enfermeras, los telefonistas, vendedores, personal de aeropuertos, restaurantes y hoteles, todos los que con su trabajo constituyen parte esencial de una vida civilizada, y cuya labor muestra en tiempo real la solidaridad entre los seres humanos. Y es así como dejo mi saludo navideño a todos mis lectores, en especial a los que tienen que trabajar esos días, deseándoles que puedan construir una Navidad que sea algo mejor que lo que existe, en la que podamos construir un significado que valga la pena. Y punto.
Publicado por Javier Bellina en 12/16/2011 01:05:00 PM
Hugo Almanza Rosado ¡ATENCIÓN PROMOTORES DEL INDULTO A KENYA!...PDTE.CIDH DIEGO GARCÍA SAYÁN: "en la legislación peruana existe una prohibición expresa al indulto para determinados delitos, entre otros, el secuestro agravado y lesa humanidad”, "“Obviamente, un estado de depresión no puede ser la causa de una enfermedad considerada grave, porque con ese criterio estoy seguro de que la mitad de los reclusos del Perú tendrían esa condición"...¿Y AHORA QUE VAN A HACER, OTRA "INTERPRETACIÓN AUTÉNTICA", MMM?
Presidente de la CIDH: indulto no aplica a sentenciados por lesa humanidad
El Comercio Perú
Diego García Sayán señaló que la legislación peruana también prohíbe tal gracia presidencial para el delito de secuestro agravado..
QUÉ DIRÁ AHORA, ESA DERECHA ANTIPATRIÓTICA, PROIMPERIALISTA Y CORRUPTA QUE TRABAJÓ A ÓRDENES DE MONTESINO Y POR ESO QUEDÓ EMBARRADA. ¿Qué argumentos sacarán los Bedoya, los Villanueva, las Lourdes, las Martas, Los Lay, los Cipriani y toda esa sarta de politiqueros que toda su vida viven engañando y sangrado al pueblo. Ahora todos piden el INDULTO PARA EL LADRÓN POR CUESTIONES "HUMANITARIAS". Señores hipócritas, ustedes no tienen ninguna preocupación humanitaria, para con los luchadores sociales, encarcelados, no por ladrones, sino por luchar por sus ideales, por justicia para su pueblo.
viernes, 16 de diciembre de 2011
INTERCAMBIO FILOSÓFICO (IF): CÉSAR HILDEBRANDT: "PALABRAS A VARGAS LLOSA, CON T...
INTERCAMBIO FILOSÓFICO (IF): CÉSAR HILDEBRANDT: "PALABRAS A VARGAS LLOSA, CON T...: MATICES Palabras a Vargas Llosa, con todo respeto César Hildebrandt Semanario "Hildebrandt en sus trece", 16 de diciembr...
Palabras a Vargas Llosa, con todo respeto
César Hildebrandt
Semanario "Hildebrandt en sus trece", 16 de diciembre de 2011
Nuestro Premio Nobel debe tener varios armarios para guardar los birretes, togas y mucetas que ha debido de ponerse con cada doctorado honoris causa que decidió recibir a lo largo de los últimos 30 años. Y debe tener escaparates para guardar las medallas que, en todos los husos horarios, han colgado de su pecho alcaldes, rectores, presidentes de repúblicas y variadas cámaras, jefes de entidades de todos los tamaños y de ambos hemisferios. Y no digo ya cuántas cajas harían falta para guardar los diplomas que el escritor, de modo tan generoso, ha debido de aceptar en esta carrera, paralela a la de escribir, de homenajeado crónico y resignado receptor de querencias.
Pero ni todo eso ni la universal consagración del ansiado Nobel le da autoridad a Vargas Llosa para venir aquí a otorgar indulgencias y a descalificar a los réprobos y a situar en el infierno a quienes no sientan ni piensen como él.
¿Qué puede hacer creer a un escritor que su opinión vale N veces más que la de un sociólogo? ¿Por qué el talento literario (y aun el genio) debe producir, por encantamiento, el ensayo perfecto, la lucidez indiscutible y los argumentos que no se podrán refutar?
García Márquez ama a Fidel Castro. Y García Márquez es un genio. Pero la infalibilidad no es un bien de los novelistas sino una atribución farsante del papado.
¿No fue Pound un canalla fascista y visitó Borges a Pinochet, de la mano de Sábato?
¿Y nuestro Mario Vargas Llosa no fue, acaso, fidelista de acero, velasquista de aluminio y, luego, con todo derecho, liberal de 24 kilates?
Eso de que los escritores emitan bulas y tracen fronteras de lo bueno y lo malo es un invento de los escritores que emiten bulas y trazan fronteras de lo bueno y lo malo. Esa es, por autocoronada, una monarquía napoleónica.
En todo caso, la opinión del Mario Vargas Llosa polémico y agitador se ha vuelto quizá previsible en los últimos tiempos. Con excepción de Israel, tema en el que ha elegido una vía políticamente correcta y corajuda, todos los tópicos del liberalismo abundan en la prosa periodística del escritor.
No resulta sorprendente, entonces, que aquí en Lima sus opiniones tiendan a coincidir con las de la CONFIEP y las de los sectores más conservadores de nuestra política.
Ese es su respetable derecho. Lo que no es tan respetable ni es derecho es que nos trate a todos como alelados admiradores que acataremos, leonciopradinamente, sus epítetos y sus vociferantes excomuniones. No pues, Mario: somos incondicionales de un puñado de libros magistrales que escribiste, pero no somos súbditos del hombre que admira más que a nadie a Margaret Thatcher -qué ordinariez- y que está convencido de que la libertad es sombra del mercado libre y la mano invisible.
Sin culpa alguna, sin conspiración detrás, sin cálculos, hay gente, Mario, que te respeta pero no te obedece y que sostiene, con una decena de razones, que Humala ha promulgado el olvido de sus promesas y es ahora un rehén de esta telaraña de poderes fácticos que no necesitan ganar elecciones para seguir cortando el jamón. Y cuidado, Mario, porque Keiko Sofía Fujimori está diciendo lo mismo que tú.
Publicado por INTERCAMBIO FILOSÓFICO en 11:00 AM
http://intercambiofilosofico.blogspot.com/2011/12/cesar-hildebrandt-palabras-vargas-llosa_16.html
Esta es la opinión de un hombre lucido. De un liberal, con quien no podemos estar de acuerdo en todo lo que dice. Pero es la opinión de un hombre valiente, incorruptible y por eso mismo de frases demoledoras. Él es una de las pocas personas que no habla a medias tintas, llama ladrón al ladrón, sea este, presidente, ministro, diputado, general o almirante. Éste es un hombre que no se alquila para hacer publicidad a las empresas estafadoras, corruptoras. Él no acata órdenes del patrón, con la cabeza agachada, por eso le han cerrado tantos programas periodísticos, la burguesía torpe no se da cuenta que cada programa periodístico cerrado es la más valiosa condecoración que puede recibir un hombre libre, con cerebro y honor.
¿ Mario, será por lo que hemos señalado arriba, que a ti no te condecoran ningún municipio, ningún poder del Estado burgués ? Ninguna universidad “ libre “. O me ¿ equivoco? Tú lo mereces mucho más que cualquier “escribidor o encubridor “brillante”.
Palabras a Vargas Llosa, con todo respeto
César Hildebrandt
Semanario "Hildebrandt en sus trece", 16 de diciembre de 2011
Nuestro Premio Nobel debe tener varios armarios para guardar los birretes, togas y mucetas que ha debido de ponerse con cada doctorado honoris causa que decidió recibir a lo largo de los últimos 30 años. Y debe tener escaparates para guardar las medallas que, en todos los husos horarios, han colgado de su pecho alcaldes, rectores, presidentes de repúblicas y variadas cámaras, jefes de entidades de todos los tamaños y de ambos hemisferios. Y no digo ya cuántas cajas harían falta para guardar los diplomas que el escritor, de modo tan generoso, ha debido de aceptar en esta carrera, paralela a la de escribir, de homenajeado crónico y resignado receptor de querencias.
Pero ni todo eso ni la universal consagración del ansiado Nobel le da autoridad a Vargas Llosa para venir aquí a otorgar indulgencias y a descalificar a los réprobos y a situar en el infierno a quienes no sientan ni piensen como él.
¿Qué puede hacer creer a un escritor que su opinión vale N veces más que la de un sociólogo? ¿Por qué el talento literario (y aun el genio) debe producir, por encantamiento, el ensayo perfecto, la lucidez indiscutible y los argumentos que no se podrán refutar?
García Márquez ama a Fidel Castro. Y García Márquez es un genio. Pero la infalibilidad no es un bien de los novelistas sino una atribución farsante del papado.
¿No fue Pound un canalla fascista y visitó Borges a Pinochet, de la mano de Sábato?
¿Y nuestro Mario Vargas Llosa no fue, acaso, fidelista de acero, velasquista de aluminio y, luego, con todo derecho, liberal de 24 kilates?
Eso de que los escritores emitan bulas y tracen fronteras de lo bueno y lo malo es un invento de los escritores que emiten bulas y trazan fronteras de lo bueno y lo malo. Esa es, por autocoronada, una monarquía napoleónica.
En todo caso, la opinión del Mario Vargas Llosa polémico y agitador se ha vuelto quizá previsible en los últimos tiempos. Con excepción de Israel, tema en el que ha elegido una vía políticamente correcta y corajuda, todos los tópicos del liberalismo abundan en la prosa periodística del escritor.
No resulta sorprendente, entonces, que aquí en Lima sus opiniones tiendan a coincidir con las de la CONFIEP y las de los sectores más conservadores de nuestra política.
Ese es su respetable derecho. Lo que no es tan respetable ni es derecho es que nos trate a todos como alelados admiradores que acataremos, leonciopradinamente, sus epítetos y sus vociferantes excomuniones. No pues, Mario: somos incondicionales de un puñado de libros magistrales que escribiste, pero no somos súbditos del hombre que admira más que a nadie a Margaret Thatcher -qué ordinariez- y que está convencido de que la libertad es sombra del mercado libre y la mano invisible.
Sin culpa alguna, sin conspiración detrás, sin cálculos, hay gente, Mario, que te respeta pero no te obedece y que sostiene, con una decena de razones, que Humala ha promulgado el olvido de sus promesas y es ahora un rehén de esta telaraña de poderes fácticos que no necesitan ganar elecciones para seguir cortando el jamón. Y cuidado, Mario, porque Keiko Sofía Fujimori está diciendo lo mismo que tú.
Publicado por INTERCAMBIO FILOSÓFICO en 11:00 AM
http://intercambiofilosofico.blogspot.com/2011/12/cesar-hildebrandt-palabras-vargas-llosa_16.html
Esta es la opinión de un hombre lucido. De un liberal, con quien no podemos estar de acuerdo en todo lo que dice. Pero es la opinión de un hombre valiente, incorruptible y por eso mismo de frases demoledoras. Él es una de las pocas personas que no habla a medias tintas, llama ladrón al ladrón, sea este, presidente, ministro, diputado, general o almirante. Éste es un hombre que no se alquila para hacer publicidad a las empresas estafadoras, corruptoras. Él no acata órdenes del patrón, con la cabeza agachada, por eso le han cerrado tantos programas periodísticos, la burguesía torpe no se da cuenta que cada programa periodístico cerrado es la más valiosa condecoración que puede recibir un hombre libre, con cerebro y honor.
¿ Mario, será por lo que hemos señalado arriba, que a ti no te condecoran ningún municipio, ningún poder del Estado burgués ? Ninguna universidad “ libre “. O me ¿ equivoco? Tú lo mereces mucho más que cualquier “escribidor o encubridor “brillante”.
jueves, 15 de diciembre de 2011
Alex Pimentel, BIOPOESIA ¡Feliz navidad!¡Feliz navidad!¡ Feliz navidad!
AVISO A CRISTO. CUIDATE COMPAÑERO.
!Feliz navidad!!! Dice un viejo -inventado por los mercaderes- al que llaman “ Papá Noel “, gracias a él, los negocios son excelentes, los bolsillos de los ricos engordan rápidamente. En tu nombre se vende todo tipo de mercancía, hasta tu imagen aparece en los empaques de productos venenosos para la salud humana.
Tú sabes, la burguesía todo lo vende, todo lo convierte en mercancía, todo lo prostituye. En la noche de tu nacimiento, a los inocentes niños , “Papá Noel les regala” pistolas, metralletas, tanques de guerra, aviones de combate, como aquellos que destrozan niños en Irák, por orden de los burgueses que quieren saquear las riquezas de ese país.
Los sacerdotes de aquí y de allá encubren todo, como lo hicieron cuando los españoles de la Edad Media invadieron nuestro territorio, apoyados y amparados por su Rey y por su Papa.
En aquella época mataron mucha gente. Hubo un sacerdote llamado Valverde, que decía ser tu representante, este miserable, en forma tramposa dio inicio a una feroz carnicería humana, para apoderarse del oro de los indígenas.
Desde aquella vez los asesinatos contra los pobres no han cesado. A quienes se revelaban a la autoridad del Rey o a la del Papa, se les aplicaba los más crueles tormentos, siempre con la presencia de un sacerdote, para “confesarlos” . Hubo una persona llamada Túpac Amaru, al que le dieron una muerte más espantosa que la que te dieron a Ti.
Compañero Jesús –hijo de obrero, o de artesano, es casi lo mismo- el sufrimiento de la dura vida de ser pobre en medio de tanta riqueza, que se la llevan los que no trabajan, nos ha hecho comprender que a ti, NO TE MATARON POR SER HIJO DE DIOS, A TI TE MATARON POR SER LIBERADOR.
Cuando tú dijiste que todos éramos iguales, eso era subversivo, eso iba a cambiar todo el sistema socio político de esa época. Tú eras peligroso para el sistema, porque querías enseñar a las personas a pensar críticamente, eso es peligroso, ahora y aquí también.
Mi pueblo, desde que fue esclavizado, nunca dejó de luchar por su libertad. En su lucha contra el invasor español, no tuvo el apoyo de quienes dicen ser tus representantes. Los sacerdotes –con algunas excepciones- lucharon junto a los ejércitos del rey invasor.
En el periodo republicano, el poder económico y político, sigue en manos de los herederos de los invasores. Las clases oprimidas no hemos conseguido aún nuestra liberación. Al que se atreve a revelarse, a la injusticia, se le reprime fieramente: a algunos los tiran sin paracaídas, desde los helicópteros, a otros, los secuestran y los desaparecen, como les sucedió a nuestros familiares y amigos, las fuerzas represivas proimperialistas se los llevaron. Hace más de veinte años, no sabemos cada de ellos; como tu comprenderás, hay mucho dolor y sufrimiento en nuestros corazones. Sin justicia, no hay paz. Sin justicia y sin paz, no hay feliz Navidad!!!
Por todo lo que te cuento, compañero, mejor no vuelvas!!! Tú que eres rebelde a la injusticia, tú que eres solidario, tú que das tu vida por los pobres y oprimidos, serías inmediatamente perseguido. Los hijos del carnicero Valverde, te entregarían nuevamente a los verdugos del Imperio. Te acusarían de subversivo, de terrorista, te tenderían trampas. Te secuestrarían, te desaparecerían. Justificarían tu desaparición o tu muerte, diciendo que tú eres el único culpable de tu desgracia.
Sacarían en procesión a sus vírgenes –aquellas que lloran sangre de grado- para distraer a la gente, mientras los explotadores se llevan nuestras riquezas. Hermano, mejor no sigo... POR TODO LO QUE TE CUENTO, CRISTO HERMANO, NO VUELVAS TODAVÍA, NO QUEREMOS VERTE CRICIFICADO OTRA VEZ.
Me depido sin darte mi nombre, porque, los Servicios de Inteligencia, -esos sicarios que todo lo quieren ver, sin ser nunca vistos - ahora mismo están espiando. Sí aquellos que se demoran diez años, para localizar a los ladrones, cuando éstos son de cuello y corbata...
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